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Pérdida de peso11 min de lectura

Tensión arterial y pérdida de peso: qué cambia para tu corazón

Escrito por Equipo editorial de DocaloPublicado 2 de octubre de 2026Actualizado

Perder peso baja la tensión arterial, de media, cerca de 1 mmHg por kilo. Te contamos los objetivos que usan los médicos, qué mostró el ensayo SELECT y los cambios en sal, alcohol y actividad que ayudan.

Un tensiómetro con el brazalete enrollado junto a su estuche, un cuenco con naranjas y plátanos, agua con gas y un mapa doblado sobre una mesa soleada.
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Puntos clave - En un metaanálisis de ensayos aleatorizados, la tensión arterial bajó, de media, cerca de 1 mmHg por cada kilo perdido. - Las guías europeas ya fijan como objetivo una tensión sistólica de 120-129 mmHg en la mayoría de los adultos en tratamiento, si se tolera. Las recomendaciones del Reino Unido usan umbrales algo distintos. - En el ensayo SELECT, las personas con enfermedad cardiaca establecida y sobrepeso u obesidad tuvieron un 20 % menos de eventos cardiovasculares graves con un medicamento semanal basado en GLP-1 que con placebo. - Comer menos sal, beber menos alcohol y hacer actividad física con regularidad también bajan la tensión, y los efectos se suman. - No dejes ni cambies por tu cuenta la medicación para la tensión. A veces hay que reducir la dosis a medida que baja el peso, y esa decisión corresponde a tu médico.

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Si te han dicho que tienes la tensión alta, o «un poco alta», es posible que también te hayan comentado que perder peso te ayudaría. Es cierto, y el efecto es mayor de lo que mucha gente espera.

En esta guía te explicamos cómo se relacionan el peso y la tensión arterial, cuánta diferencia supone perder peso, qué objetivos usan los médicos, qué mostró el ensayo SELECT sobre los eventos cardiacos y qué otras medidas prácticas ayudan.

Por qué importa la tensión arterial

La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Se expresa con dos cifras: la sistólica (la presión cuando el corazón late) y la diastólica (la presión entre latido y latido), medidas en milímetros de mercurio (mmHg).

La hipertensión rara vez da síntomas, pero con los años sobrecarga el corazón y daña los vasos sanguíneos. Es uno de los principales factores de riesgo de infarto, ictus, insuficiencia cardiaca, enfermedad renal y demencia. Bajarla, por cualquier medio seguro, reduce esos riesgos.

Cómo afecta el peso a la tensión arterial

El exceso de peso, sobre todo la grasa acumulada en el abdomen, eleva la tensión arterial de varias maneras. El corazón tiene que bombear más sangre, los riñones retienen más sal y agua, el sistema nervioso que controla los vasos sanguíneos se vuelve más activo y la resistencia a la insulina altera la forma en que los vasos se relajan. La apnea del sueño, más frecuente cuando el peso es mayor, también sube la tensión. En nuestra guía sobre apnea del sueño y pérdida de peso te explicamos esa relación.

¿Cuánta diferencia supone perder peso?

Un metaanálisis de 25 ensayos aleatorizados con casi 5.000 participantes observó que, de media, la tensión sistólica y la diastólica bajaban cada una unos 1 mmHg por cada kilo perdido. Una pérdida media de unos 5 kg redujo la tensión en unos 4,4/3,6 mmHg.

Puede parecer poco, pero se acumula: incluso unos pocos mmHg menos en el conjunto de una población se traducen en menos ictus e infartos. La respuesta individual varía: hay personas en las que la bajada es mucho mayor y otras en las que es menor. Además, el beneficio depende de mantener el peso perdido.

Objetivos de tensión arterial

Las distintas guías usan cifras ligeramente diferentes. Las guías ESC de 2024, que se emplean en toda Europa, introdujeron la categoría de «tensión arterial elevada» y un objetivo de tratamiento más bajo. La guía NICE sobre hipertensión, usada en el Reino Unido, establece sus objetivos según la edad.

ESC 2024 (Europa)NICE NG136 (Reino Unido)
No elevada / normalPor debajo de 120/70 mmHgPor debajo de 140/90 mmHg en consulta
Tensión arterial elevada120-139/70-89 mmHgNo es una categoría aparte
Hipertensión140/90 mmHg o másEn consulta 140/90 o más, confirmada con mediciones domiciliarias o de 24 horas de 135/85 o más
Objetivo de tratamiento, mayoría de los adultosSistólica de 120-129 mmHg si se toleraMenores de 80 años: por debajo de 140/90 en consulta (por debajo de 135/85 en casa)
Objetivo de tratamiento, adultos mayores o frágilesLo más bajo que se pueda alcanzar razonablemente, de forma individualizada80 años o más: por debajo de 150/90 en consulta (por debajo de 145/85 en casa)

Tu objetivo personal depende de tu edad, de otras enfermedades como la diabetes o la enfermedad renal y de cómo toleres el tratamiento. Las mediciones en casa suelen ser algo más bajas que las de la consulta, y por eso los objetivos difieren.

Medirse la tensión en casa

La automedida en casa da una imagen mejor que una única lectura en la consulta. Usa un tensiómetro de brazo validado, siéntate en silencio cinco minutos antes, mantén el brazo apoyado a la altura del corazón y toma dos mediciones con un minuto de diferencia, por la mañana y por la noche, durante varios días. Comparte la media con tu médico.

Qué mostró el ensayo SELECT

Bajar la tensión es una de las formas en que perder peso puede proteger el corazón, pero la pregunta más importante es si reduce los infartos y los ictus. El ensayo SELECT fue el primer ensayo grande que mostró menos infartos, ictus y muertes cardiovasculares con un medicamento para perder peso en personas sin diabetes.

Incluyó a 17.604 adultos de 45 años o más con enfermedad cardiovascular establecida (por ejemplo, un infarto o un ictus previos) y un IMC de 27 o más, pero sin diabetes. Se les asignó al azar un medicamento semanal basado en GLP-1 o un placebo, además de la atención cardiológica habitual, y se les siguió durante una media de unos 40 meses.

  • Los eventos cardiovasculares graves (muerte cardiovascular, infarto no mortal o ictus no mortal) se produjeron en el 6,5 % del grupo del medicamento y en el 8,0 % del grupo placebo, una reducción relativa del 20 %.
  • Se abandonó el tratamiento por efectos secundarios con más frecuencia con el medicamento (alrededor del 17 %) que con placebo (alrededor del 8 %), sobre todo por síntomas digestivos.

Conviene tener en cuenta varias salvedades:

  • los resultados se aplican a personas que ya tenían enfermedad cardiaca, no a cualquiera con sobrepeso;
  • la diferencia absoluta fue de 1,5 puntos porcentuales en unos tres años, así que la mayoría de las personas de ambos grupos no sufrió ningún evento;
  • no está claro qué parte del beneficio se debió a la pérdida de peso en sí y cuál a otros efectos del medicamento;
  • el ensayo fue financiado por el fabricante.

Un medicamento para perder peso no sustituye a los fármacos para la tensión, el colesterol u otros tratamientos del corazón.

Otros cambios que bajan la tensión arterial

Perder peso funciona mejor junto con otras medidas. Cada una aporta un poco y, juntas, pueden marcar una diferencia real.

Reduce la sal

La mayor parte de la sal procede del pan, los embutidos y la carne procesada, el queso, los platos preparados, las salsas y los aperitivos, no del salero. Las guías ESC recomiendan limitar el sodio a unos 2 g al día, es decir, unos 5 g de sal o una cucharadita rasa. Lo que más ayuda es leer las etiquetas y cocinar más con ingredientes frescos.

Bebe menos alcohol

El alcohol sube la tensión arterial, y beber en exceso de forma habitual dificulta controlarla. Además aporta calorías y puede aumentar el apetito. La OMS Europa afirma que ningún nivel de consumo de alcohol es seguro para la salud, de modo que cuanto menos, mejor. En nuestra guía sobre alcohol y pérdida de peso encontrarás ideas prácticas.

Muévete con regularidad

La actividad física regular baja la tensión arterial, con independencia de que se pierda peso. Las recomendaciones de la OMS sobre actividad física aconsejan entre 150 y 300 minutos semanales de actividad moderada, como caminar a paso ligero o ir en bici, además de ejercicio de fortalecimiento muscular dos o más días. Si tienes una enfermedad cardiaca o la tensión muy alta, consulta con tu médico antes de empezar algo intenso.

Come más alimentos ricos en potasio

Las verduras, la fruta, las legumbres, los frutos secos y los lácteos contienen potasio, que ayuda a contrarrestar el efecto de la sal. Si tienes enfermedad renal o tomas determinados medicamentos, pregunta antes a tu médico, porque puede ser necesario limitar el potasio.

Cuida los demás factores de riesgo

La tensión alta suele ir acompañada de azúcar y colesterol elevados. Perder peso tiende a mejorar los tres. En nuestro artículo sobre prediabetes y pérdida de peso explicamos la parte del azúcar en sangre. Para hacerte una idea aproximada de cuánta energía gastas al día, la calculadora de gasto energético total (TDEE) te da una estimación de partida.

Medicación para la tensión y pérdida de peso

Si tomas medicación para la tensión y empiezas a perder peso, es posible que tu tensión baje. A veces baja lo suficiente como para que haya que reducir la dosis. Marearse o sentirse aturdido al levantarse puede ser una señal. Sigue tomando la medicación tal como te la han pautado, continúa midiéndote la tensión en casa y avisa a tu médico si tus cifras bajan o no te encuentras bien. No dejes nunca por tu cuenta un medicamento para la tensión.

Cuándo encaja el tratamiento médico del peso

Si está clínicamente indicado, un médico puede recetar un medicamento para perder peso a personas con obesidad o con sobrepeso y enfermedades asociadas, como la hipertensión. Funciona junto con la alimentación, la actividad física y el resto de tu atención cardiovascular, no en su lugar. El médico revisará tu tensión arterial, tus antecedentes cardiacos y la medicación que tomas antes de decidir.

Cómo puede ayudar Docalo

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PREGUNTAS HABITUALES

Preguntas frecuentes

En un metaanálisis de ensayos aleatorizados, la tensión bajó, de media, unos 1 mmHg la sistólica y 1 mmHg la diastólica por cada kilo perdido. Una pérdida media de unos 5 kg redujo la tensión en torno a 4,4/3,6 mmHg. La respuesta varía de una persona a otra, y mantener el peso perdido es clave para que el beneficio perdure.

Referencias

  1. Neter JE et al. Influence of weight reduction on blood pressure: a meta-analysis of randomized controlled trials. Hypertension 2003;42:878-84.
  2. McEvoy JW et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J 2024.
  3. NICE guideline NG136: Hypertension in adults: diagnosis and management.
  4. Lincoff AM et al. The SELECT trial. N Engl J Med 2023;389:2221-32.
  5. WHO Europe. No level of alcohol consumption is safe for our health. 2023.
  6. WHO guidelines on physical activity and sedentary behaviour. 2020.

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